En el año de 2013 el grupo paramilitar que se llama “Los
petules” detuvieron al compañero Ramiro Rodríguez Sántiz, torturaron al
compañero. Mientras lo tenían detenido logra identificar a los agresores y dan
fe que son ellos quienes comenten los crímenes. Reconoce a Jesús Sántiz López.
En el año 2015 el 26 de septiembre mientras realizábamos
actividades en la cabecera municipal de Ocosingo, en el marco del cumplimiento
de un año de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en
Iguala Guerrero, el grupo paramilitar aprovecha para atacar y logra hiere con
arma de fuego al compañero Emilio Morales Díaz.
Para denunciar estas agresiones se convoca una actividad con
los compañeros de varias comunidades, para realizar una marcha de
Cuxulja-Altamirano, para brindar la solidaridad a los compañeros de Altamirano
que estaban en constante hostigamiento. Es en este momento en que los
paramilitares atacan con sus armas de fuego y asesinan al compañero Héctor
Sántiz López, que es mi hermano.
El cuerpo de nuestro compañero lo entregan bien torturado al
ministerio público del municipio de Ocosingo, que tuvo que ir hasta el
campamento donde permanece el grupo paramilitar. Nuestro compañero ahí estuvo
tirado tres días.
Hoy en día sigue siendo reprimido en el ejido El Carrizal,
apenas hace unos días el 9 de agosto, este grupo paramilitar nuevamente intenta
desaparecerme por ser parte del ejido y de la organización FNLS.
Fui golpeada y torturada psicológicamente, me amenazaron de
muerte por parte de estas personas que encabezan este grupo paramilitar. No
lograron su objetivo porque hubo personas que acudieron a ayudarme cuando vieron
que me golpeaban. Esto ocurrió en la cabecera municipal de Ocosingo.
La policía municipal me llevó al ministerio público, pero en
vez de investigar y preguntarme por las agresiones que había sufrido, se dedicó
a hacer preguntar respecto a la organización y de mis hermanos, por eso no
queda duda que los paramilitares tienen el respaldo de las autoridades
municipales, estatales y federales.
La represión en la comunidad es constante, dos días después
que me agreden en el municipio, el 11 de agosto llega el grupo paramilitar a
intentar tomar por asalto nuestra comunidad con armas de alto poder y tapados
de la cara. Era más o menos como 15 personas, que parece que iban borrachos o
con otra droga porque gritaban y decían mil maldiciones. Realizaron varios disparos
por mucho tiempo hacia las casas a una distancia de 200 metros aproximadamente.
Por la forma que llegan y cómo actuaron es claro que tienen
el respaldo de lo que llaman mando único, en realidad es mando único para
reprimir, para cometer muchos crímenes contra el pueblo organizado y no
organizado.
Desde antes se veía que estaban preparando una agresión como
la que realizaron el 11 de agosto, porque desde el 30 de julio llegaban
patrullas del ejército y de las distintas policías que hay en el estado a su
campamento, en la comunidad de El Nacimiento, seguramente para darle armas y
balas. A la par les “premian” por sus agresiones con la construcción de casas,
electrificación y dándoles la impunidad para robar nuestro ganado, nuestra
madera y nuestra tierra.
La situación si es difícil, pero esto es responsabilidad del
gobierno de Chiapas y el federal, porque no ha hecho caso de la exigencia de la
reubicación de este grupo paramilitar. Ahora ya cometieron crímenes como el
asesinato de mi hermano y la desaparición forzada del compañero Fidencio y aun
así siguen libres sin ningún castigo.
María Sántiz López
Frente Nacional de
Lucha por el Socialismo (FNLS)

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